El futuro para Nano Magnetics se encuentra en Nanoport: su
estándar para transferir información y energía entre móviles a través de
imanes, mágico para el usuario y seguro para fabricantes y
desarrolladores.
Hay quien dice que el futuro está
en las pantallas flexibles, otros opinan que se encuentra en
los diseños modulables y personalizables a gusto del usuario,
algunos apuntan a por
todos aquellos que no se pueden permitir un smartphone… y luego están
los que confían en el magnetismo para trabajar en un futuro
con pantallas que se conectan entre sí.
Ese último futuro es el que están intentando trabajar en Nano
Magnetics, una compañía que cree que los dispositivos deberían poder
conectarse y trabajar entre ellos. Para ello han creado Nanoport: una
forma de utilizar tecnología wireless e imanes para conectar
hardware entre sí, y hacer que puedan funcionar juntos como si fueran
uno sólo.
El vídeo de presentación que han utilizado es bastante
representativo: un teléfono con Android que se conecta a otro, y
que son capaces de trabajar en equipo para que otro tercero llegue y funcionen
los tres a la vez sin ningún problema aparente. Estas uniones entre
dispositivos no sólo son físicas, porque también prometen ser capaces de intercambiar
datos y energía de forma segura y rápida.
Además, no sólo se queda en teléfonos o pantallas, porque la
compañía también asegura que se puedeconectar cualquier tipo de hardware:
altavoces, baterías, cámaras… gracias a su capacidad de compartir tanto datos
como energía. ¿Os imagináis una
powerbank, un
altavoz o una
cámara externaque se conectara a nuestro smartphone o tablet por
vía de este puerto Nanoport?
Magnetismo para conectar todos nuestros Android
Lo bueno de todo esto es que en Nano Magnetics confían en
que conseguir esto ya es posible, y han tomado dos pasos: publicar un kit
para que los desarrolladores puedan adaptar sus dispositivos a Nanoport, y el
anuncio de que estarán en el CES 2015 mostrando un prototipo completamente
funcional a cualquier visitante que pase por su stand. La cosa promete, y nos
tocará estar atentos